miércoles, 27 de marzo de 2013

Personas : ¿somos lo que tenemos o llevamos encima? .



Seguro que más de una vez habréis preguntado a vuestras parejas, amigas, amigos y hasta vuestros conocidos que demonios llevaban en el bolso para que pese tanto, la respuesta más rápida ¿piedras?. Pues el fotógrafo Jason Travis también se he hecho esa misma pregunta y ha ido más allá.
Jason Travis, no contento con sacar su lado más “voyeur”, convenció a más de 30 personas, tanto hombres como mujeres para que vaciaran en mitad de la calle sus bolsos y carteras y formar parte de su experimento llamado: Persona.
Mark
Foto | Jason Travis
“Fue un poco un experimento que tuvo éxito,” dijo. “Me encanta hacer retratos de personas, comparar y contrastar lo que ellos valoran. Hay tantas variaciones de lo que la gente piensa que necesitan “
Todas las composiciones del set tienen la misma estructura. Arriba el retrato del dueño de la bolsa y abajo muy bien organizado todos los objetos distribuidos encima de una superficie plana, para que se puedan identificar fácilmente.
Es curioso la cantidad de cosas que podemos llevar todos los días encima, sin hacer diferencias entre hombres y mujeres. Y cuanto más grande sea el bolso peor, esta comprobado. Pero realmente ¿somos lo que tenemos o llevamos encima? .
“Sólo quiero capturar la esencia de lo que una persona es o al menos capturar un momento e inspirar a alguien con ella. Si puedo hacerlo, entonces creo que he hecho mi trabajo “.
Jessica
Foto | Jason Travis
enlace: http://www.xatakafoto.com

viernes, 8 de marzo de 2013

El retrato


No pueden hacerse retratos sin tener en cuenta el carácter ni el aspecto del individuo o sujeto. Un buen retrato debe transmitir el estado de ánimo del sujeto en el momento del disparo. Es importantísimo observar a la persona que se pretende retratar.

Las imperfecciones del acercamiento

Al fotografiar a personas es muy importante que se les vea bien. Hay muchas formas de resaltar la fisonomía del personaje jugando con la luz, el fondo, la perspectiva y la composición.

En el caso de la luz, es importante que el sujeto tenga sombras en la cara que resalten sus facciones, si no es así, aparecerá una cara "plana" sin relieve. Una luz lateral puede ayudar.

En el caso del fondo, es recomendable quitarle importancia haciéndolo borroso. De esta forma se resaltará al sujeto. Para ello hay que contar con una profundidad de campo pequeña. Hay dos formas de disminuir la profundidad de campo, aumentar la apertura de diafragma (número f bajo), y aumentar la distancia focal (zoom alto).

Aumentando la distacia focal con el zoom modificamos también la perspectiva, acercando el fondo y haciendo la imagen más plana. De esta forma evitamos deformar la cara del sujeto.

En cuanto a la composición, depende de si se quiere hacer un primer plano o no. En cualquier caso hay que tratar de que el sujeto ocupe buena parte de la imagen.
Foto 3
El objetivo perfecto para el retrato del rostro es de longitud focal igual al doble de la diagonal del formato del fotograma, (80-100mm para el formato 24x36). El objetivo focal larga, evita las distorsiones de la perspectiva ( la nariz o mentón pronunciados) provocadas por el acercamiento excesivo de la cámara fotográfica hacia el rostro.

En los primeros planos una nitidez acentuada puede poner en relieve posibles defectos de la piel del sujeto.

Para suavizar la imagen se puede colocar un filtro difusor, que aporta al retrato, un aire romántico permitiendo disimular las imperfecciones del rostro.

En los retratos la cara ocupará casi toda la escena. Es recomendable que se vean al menos los hombros de la persona.
Es muy importante escoger y elegir con cuidado el fondo de la imagen, tanto si se trabaja en estudio, como si se hace en casa del sujeto. En el retrato no deben aparecer elementos que disturben o líneas que atraviesen el fotograma. El fondo debe ser neutro, para que no se confunda el motivo principal.

En las fotografías exteriores se recomienda, muros, el cielo o fondos monocromáticos. El individuo no debe permanecer muy cerca del fondo para evitar que se formen sombras innecesarias y violentas.

El retrato ambientado

El fondo debe ser reconocible, y crear una composición armoniosa con el sujeto principal. El espacio que rodea al personaje oprime plano, debe permitir comprender el momento que está viviendo, dentro del ambiente elegido.
Foto 3
Los objetivos que mejor se prestan para el retrato ambientado son los normales o gran angulares. Con el gran angular quedan enfocados todos los planos y se dispone de una gran profundidad de campo.
http://www.fotonostra.com/fotografia/elretrato.htm

Julia Margaret Cameron ( fotografía de retrato )


Este es el primero de una serie de artículos sobre fotógrafos cuya importancia radica en haber abierto nuevos caminos, influenciando a fotógrafos. Por tanto, no buscaré buenos fotógrafos sin más, sino aquellos que tuvieron algo nuevo que decir, o que lo dijeron de otro modo. En algunos casos estas nuevas formas de ver o de entender la fotografía fueron rápidamente asimiladas y reconocidas. En otros casos el proceso fue más lento y debieron enfrentarse a las duras críticas adversas de la prensa especializada de su época.
No pretendo hacer ningún estudio exhaustivo del mundo fotográfico, en tanto en cuanto dejaré fuera a muchos grandes fotógrafos que hicieron evolucionar el lenguaje fotográfico; pero lo que si intentaré es llevar un cierto orden cronológico.
En sucesivas entregas presentaré la obra de autores como Rodchenko, Weegee, Minor White, Bill Brandt, Robert Frank, William Klein, Duane Michals o Philip Lorca diCorcia. (la lista aún no está ni muy meditada ni cerrada).
JULIA MARGARET CAMERON (1815-1878).
Hoy en día es tenida por una de las grandes figuras de la fotografía victoriana, sin embargo, en su momento la crítica dijo de ella cosas como que “pese a algunos grandes retratos, en conjunto, su obra es repulsiva y algunos de esos retratos valdrían por si mismos ante cualquier tribunal para condenar a sus modelos por maleantes y vagabundos” (Photographic News, 1868).
Julia Margaret Cameron no empezó a hacer fotos hasta la edad de 48 años en que su familia le regala una cámara “para que se divirtiese”. Y no sólo se divirtió sino que se enganchó de tal modo, que incluso su hijo dijo lamentar verla tan a menudo vestida con ropa de trabajo y oliendo siempre a los químicos del laboratorio. Es de suponer que en la rígida sociedad victoriana no se debía entender muy bien que una mujer “respetable” se comportase de aquel modo, aunque esto no deja de ser poco más que una anécdota en lo que se refiere a por qué fue tan duramente criticada. El motivo fundamental es que hizo todo (o casi todo) lo contrario a lo que sus contemporáneos hacían, fotográficamente hablando.
Es la época en que la corriente academicista triunfa. Los fotógrafos intentan buscar reconocimiento imitando a los pintores prerrafaelistas. Retratos aduladores, alegorías religiosas y morales, recreaciones de personajes legendarios, etc…
Julia Margaret Cameron no es ajena a esta moda y su obra se podría dividir en 3 grupos. Por un lado las fotos alegóricas, con temas mitológicos, artúricos o bíblicos; por otro los retratos de personas ilustres (amigos o conocidos de la familia); y finalmente los retratos femeninos de sus allegadas, amigas y sirvientas.
Cameron aborda las obras alegóricas con un desinterés inusual por el fondo, simplificando las escenas y huyendo del abigarramiento. Tampoco recurre a los montajes, salvo contadas excepciones, o a los fondos pintados, como hacían muchos. Las dos obras más conocidas y representativas del academicismo son “two ways of life”, que Rejlander compuso a partir de una treintena de negativos; y “fading away” realizada por Peach Robinson uniendo 5 negativos.

Two Ways of Life. Rejlander, 1858.

Fading Away. Henry Peach Robinson, 1858
Nada que ver con la economía de medios que emplea Margaret Cameron.

Julia Margaret Cameron. El rey Lear y sus 3 hijas. 1872
Sin embargo, lo que hizo entrar a Margaret Cameron en la historia de la fotografía son sus otras fotos, sus retratos, que es donde alcanza sus mejores resultados.
En sus fotos de personalidades busca retratos épicos, poderosos, que dejen ver todo lo que de especial hay en esas personas, su grandeza, su obstinación, incluso su predestinación, pero todo ello sin recurrir a teatralidades externas. Sólo luz, atmósfera y rostro. Retratos que transmiten, más que retratos que describen, que es lo que hacían la mayoría. Sus personajes nunca sonríen y poseen un brillo en los ojos que les infunde vida, fuerza. Al centrarse en sus rostros despreciando el detalle de sus ropas, los hace más atemporales. Busca la fuerza expresiva que confieren unos rostros que emergen desde las sombras.

Sir John Herschel

Sir Henry Tylor

Charles Darwin
En los retratos femeninos al no estar tan atada a la imagen pública que representan los hombres, ya que la mujer de la sociedad victoriana está relegada a un segundo plano, es donde demuestra mayor libertad, haciendo posar a las modelos de manera menos rígida, menos solemne; sin que por ello dejen de posar, ya sea representando actitudes melancólicas, poses al estilo romántico, etc… Aquí tampoco busca retratos descriptivos y liberada de esa imagen pública del personaje, se dedica a fotografiar lo que ella ve en cada persona, lo que le inspira. Así hace fotos de amigas y sirvientas como si fuesen la representación del amor, o en el papel de María Magdalena, o una ninfa… Pero con su minimalista puesta en escena y sus planos cerrados, el motivo es lo de menos, ya que lo que se aprecia son unos retratos atmosféricos, intemporales, alejados de la realidad, en ocasiones etéreos. Figuras puras y melancólicas contra fondos imprecisos.

“The Mountain Nymph Sweet Liberty”

“Mary Mother”

“Mrs. Herbert Duckworth as Julia Jackson”
Así pues, los temas tratados por Julia Margaret Cameron son los mismos que abordaron muchos otros de sus contemporáneos, pero su visión, su experimentación formal es la que la hizo destacar y pasar a la historia de la fotografía.
En esa época, en cuanto a retrato, lo que se estilaba era fotos de pequeño formato de plano medio o cuerpo entero con profusión en el detalle, estableciendo el estatus social del retratado tanto por la ropa como por el entorno y pose, recurso indiscriminado del retoque para suavizar las facciones, a menudo se recurría a fondos pintados con motivos florares y arquitectónicos.

Rejlander, 1870
Estaba muy de moda lo que llamaban tarjetas de visita. Pequeñas fotos donde el retratado pretendía reflejar su idealizada posición dentro de la sociedad, con poses artificiosas o en el mejor de los casos asépticas. Uno de los mayores exponentes de este tipo de fotos era el francés Disderi.

La aproximación de Margaret Cameron al tema no podría ser más dispar. Para empezar, la cámara que le regalaron estaba pensada para paisaje (30x25cm al principio y posteriormente 30x38cm). La focal empleada también era más larga de lo habitual y le permitía centrarse en lo que le interesaba: las cabezas, los primeros planos.
Pero las diferencias no venían marcadas únicamente por cuestiones técnicas, sino también por lo que se quería lograr estéticamente. Su inspiración viene marcada por el romanticismo inglés. Pintores mucho menos interesados en la definición de la línea que sus colegas del romanticismo francés. La luz que ella busca es la de Rembrandt. Los claroscuros, las figuras que salen hacia la luz, los fondos oscuros y sin definición, los sfumattos al modo de Leonardo.

Rembrandt. Autorretrato (1642).

Retrato de Henrry Taylor por J.M.Cameron
Para el control de la luz, es asesorada por su amigo, el pintor G.F.Watts, que le enseña a modelarla tapando casi todas las fuentes y dejando solo aquellas que inciden donde ella quiere.
Pero quizá el aspecto más recurrentemente criticado de su obra, por fácil, es el desenfoque. Muchos de sus retratos están fuera de foco, por expreso deseo de su autora, que reconocía que la primera vez fue casual, pero que el resultado le gustó tanto que decidió emplearlo como recurso. En un momento en que todos los fotógrafos se esmeraban en obtener la máxima definición, ella decía que iba moviendo el enfoque hasta que veía la escena como le gustaba, y si ese punto no coincidía con el lugar de mayor nitidez, no importaba lo más mínimo. De hecho llegó a afirmar: “¿qué es el foco y quien tiene derecho para afirmar cual es el más legítimo?”
Lo cierto es que todo ayudó a que Julia Margaret Cameron experimentase con esta estética de fotos etéreas, desenfocadas y con bordes imprecisos. El objetivo que empleaba al principio tenía un diafragma fijo de f3,6, por lo que la profundidad de campo era mínima y no podía controlarla. La cobertura del objetivo no cubría todo el negativo, por lo que en los bordes bajaba la calidad produciendo el sfumatto que Cameron deseaba emular. La poca luz empleada la obligaba a recurrir a tiempos de exposición muy largos (entre 7 y 20 minutos según algunos autores), por lo que es lógico que muchos modelos saliesen levemente movidos, ya que además se negaba a usar los armazones que empleaban antes los daguerrotipistas para fijar la posición de los retratados.<
Su estilo le valió un montón de críticas. Desde las más duras:
La señora Cameron exhibe su serie de retratos desenfocados de celebridades. Debemos darle a esta señora el beneficio de la originalidad, pero a expensas de cualquier otra cualidad fotográfica”
The Photographic Journal, el 15 de febrero de 1865.
Hasta algunas algo más condescendientes, que apreciaban la fuerza plástica de sus retratos, pero que los veían fallidos por falta de pericia técnica, sin lograr entender que pudiese ser una opción legítima.
“Admirable, expresivo y vigoroso, pero terriblemente opuesto a las propiedades y convenciones fotográficas”,dijo Thomas Sutton. O los comentarios de su amigo Lewis Carroll, que no podía entender que ella hablase de sus fotos desenfocadas como hallazgos artísticos, cuando el a lo sumo las veía pintorescas.
Bien es cierto que también tuvo algunas buenas críticas, pero estas fueron las menos y generalmente procedentes del extranjero:
“Nadie ha capturado y usado los rayos del sol como usted lo ha hecho. Me postro a sus pies”. Victor Hugo.<
Y habría de ser también un extranjero el que sacara del olvido la obra de Julia Margaret Cameron un par de décadas después. Stieglitz la recupero, admirado como estaba por esos retratos, precursores del pictorialismo que a principios del siglo XX se está apoderando del mundo de la fotografía. Vio en esa obra muchas cosas que él pregonaba al inicio de su andadura fotográfica, como la preponderancia de la visión artística sobre las cuestiones técnicas. El recurso al claroscuro. La no sujeción a la literalidad descriptiva de la imagen.
…Y el desenfoque como medio expresivo se extendió, hasta el punto de fabricarse objetivos de foco “suave”.
Durante un tiempo eso fue la moda, la norma, entre los que aspiraban a realizar fotografía “artística”.

Alvin Langdon Coburn fotografiado por Alfred Stieglitz. 1905
Texto: ©Héctor Fernández
Todas las fotos de Julia Margaret Cameron, así como las de Rejlander, Stieglitz y Peach Robinson están redireccionadas a la web de la George Eastman House, para un uso divulgativo y no comercial.http://www.geh.org

http://www.caborian.com/grandes-fotografos-julia-margaret-cameron/

martes, 29 de enero de 2013

Tabla de tiempos de obturación


Tabla de diafragma



¿Para qué Sirve el tiempo de Obturación?

La velocidad de obturación es uno de los tres elementos que nos permiten definir la cantidad de luz que vamos a dejar pasar al sensor.
Para que entiendas como funciona, imagina un grifo. La velocidad de obturación controla el tiempo que vas a tener abierto el grifo. Para un determinado grosor de la tubería por la que pasa el agua, con la velocidad de obturación determinaremos el tiempo que tendremos abierta la tubería y, por consiguiente, la cantidad de agua que pasará.
En fotografía, ocurre exactamente lo mismo, pero con luz en lugar de agua. La velocidad de obturación determina el tiempo que tendremos abierto el diafragma, marcando la cantidad de luz que dejaremos pasar hasta el sensor.

La velocidad permite recoger el movimiento

Pero, además de ser uno de los parámetros que nos permite ajustar una correcta exposición, el uso de la velocidad de obturación nos dota de un elemento compositivo que nos permitirá trasladar información adicional en nuestra foto: el movimiento.
En función de la velocidad seleccionada, podremos congelar el movimiento o recogerlo en nuestra foto, y esto nos facilita una dimensión adicional: la temporal.
Con ello, podemos jugar a la hora de hacer fotos. Seremos capaces de decir en una foto qué está quieto o qué se mueve, podremos congelar ciertas acciones para mostrar cosas que nuestros ojos no son capaces de apreciar normalmente, o podremos eliminar elementos de nuestra escena cuando no queramos que aparezcan.
El uso del movimiento y cierto conocimiento y control en el uso de la velocidad se convertirán en potentes aliados a la hora de hacer fotos. Y es que aprovechándonos de un correcto uso de la velocidad de obturación podremos trabajar técnicas como el barrido, eliminar elementos no deseados de nuestras fotos o aprovechar la luz en movimiento para añadir interés en nuestras fotos.

Ilustrando la velocidad de obturación con ejemplos

Para poder aplicar un ejemplo práctico, he recurrido a nuestros amigos Betty y Baffy.
Para poder recoger el movimiento, he dejado caer a Baffy por una rampa en distintas ocasiones y he hecho varias fotos mientras caía a distintas velocidades. Este es el resultado que he obtenido.
Velocidad de obturación
En la primera foto, realizada a una velocidad de 1/6, o lo que es lo mismo, 0.16 segundos, el pobre Baffy bajaba tan rápido que en la foto solo se aprecia una mancha gris. Menos mal que sabemos que es él, que si no...
Velocidad de obturación
En la segunda foto, realizada a una velocidad de 1/30 (0.03 segundos), hemos captado a Baffy cayendo. Sale movido, pero al ser algo más rápida la foto podemos apreciar que es él.
Velocidad de obturación
En la tercera foto, realizada a una velocidad de 1/400, hemos congelado a Baffy. Al utilizar una velocidad muy rápida, parece que Baffy estuviera parado en la rampa, cuando en realidad estaba cayendo.
Velocidad de obturación

¿Qué velocidad de obturación usar en cada ocasión?

Congelar o recoger el movimiento natural en una determinada escena dependerá del tipo de escena y los elementos que haya en ella.
Con la práctica, nos acostumbraremos a identificar velocidades típicas (personas, coches, ...) que harán que sepamos en cada momento qué velocidades de obturación usar para recoger o no determinado movimiento en la escena.

http://www.dzoom.org.es/noticia-2640.html

Diafragma - Significado del Número F

Seguro que te has fijado alguna vez en los números y letras que aparecen en el objetivo de tu cámara, ya sea una digital pequeña y compacta o una réflex con la posibilidad de intercambiar el objetivo. En todos suele aparecer una referencia a la máxima apertura que permite la lente: es el Numero F.


Los números F suelen tener apriori valores un tanto extraños: 2.8, 3.5, 4.6, ... No parece que guarden relación entre ellos.
Analizando estos valores, para un neófito en la materia, lo cierto es que los números F generan mucha confusión. Cualquiera se puede hacer preguntas del tipo:
  • ¿Por qué no siguen valores lineales (1, 2, 3, 4, ...)?
  • Es lo mismo, por ejemplo, f/2.8 que F2.8?
  • ¿Por qué se llaman números-F? ¿Por qué no números-A, de apertura?
  • Cuando la gente habla de aperturas, suele hacer referencia a F-stops. Hablan de 1, medio, ... pero no de pasar de un valor a otro.

¿Qué significan, pues, estos números?

El número f es una referencia al tamaño de la apertura de la lente. Muchas veces utilizamos indistintamente los términos apertura del diafragma y número f. La apertura se refiere a la abertura física del diafragma, mientras que el número F es una representación de esa abertura.
Números F

La apertura es el tamaño del orificio que permite a la luz pasar a través del objetivo para exponer el sensor de la cámara o la película si no se trata de una cámara digital. Para controlar la cantidad de luz que pasa podemos variar el tamaño del orificio, el área de apertura.
Para reducir la cantidad de luz a la mitad, debemos reducir el área a la mitad. Una reducción de la apertura a la mitad es lo que se conoce como una reducción de un número F. Del mismo modo, un incremento al doble de apertura supone un incremento de un full stop.
La apertura máxima de un objetivo es el stop cero. A partir de ahi, iremos cerrando el diafragma, reduciendo un full stop cada vez que eliminemos la mitad de la luz que entraba en cada paso anterior.
Si recuerdas las clases de geometría, para reducir a la mitad el área de un círculo, tenemos que dividir el diámetro de la circunferencia por la raís cuadrada de 2 = 1.41421356.
Aperturas de diafragma
Cada una de las sucesivas divisiones que hagamos nos irán dando los números F que aparacen como referencia en los objetivos de nuestras cámaras.
stop 0 = f/1.00000
stop 1 = f/1.41421
stop 2 = f/2.00000
stop 3 = f/2.82842
stop 4 = f/4.00000
stop 5 = f/5.65685
stop 6 = f/8.00000
stop 7 = f/11.31370
stop 8 = f/16.00000
stop 9 = f/22.62741
stop 10 = f/32.00000
La mayoría de las cámaras permiten abrir y cerrar el diafragma en saltos o pasos de 1/3 o de 1/2. Esto significa que disponemos de un mayor control sobre la apertura y cierre, pudiendo ampliar o reducir la luz en una proporción menor que el doble o la mitad.
Matemáticamente, significa que debemos aplicar la raíz cuarta o la raíz sexta para calcular los saltos de 1/2 y 1/3.

Cosas que debes recordar sobre los Números F

  • El número F es un indicador de la apertura de la lente, refiriendose a la apertura como una fracción de la distancia focal de la lente.
  • F2.0 y f/2.o significan lo mismo. Simplemente, son dos representaciones diferentes.
  • Un número F menor significa una apertura mayor, y por tanto, más cantidad de luz.
  • Un número F mayor significa una apertura menor, y por tanto, menos cantidad de luz.
  • Subir un full stop a un F mayor reduce la cantidad de luz a la mitad. Bajar un full stop a un F menor aumenta la cantidad de luz al doble.
  • Si tu cámara permite saltos de 1/3, tendrás que mover tres veces el dial de la apertura para conseguir un full stop. Si Permite saltos de 1/2, tendrás que hacerlo dos veces.
  • Una bajada de 1/2 stop reduce la cantidad de luz un 29%
  • Una bajada de 1/3 stop reduce la cantidad de luz un 20%

lunes, 7 de marzo de 2011

El reportaje gráfico parte 2 (Obama)





El reportaje gráfico parte 1 (Obama)


Un país que ha proyectado al mundo su estilo de vida como el mejor negocio (show biz is what enables other buisness) conoce muy bien el poder hipnótico que tienen las imágenes para influir en la percepción. Barack Obama, el seductor de las masas, el popstar, el presidente "cool", el último heroe de carne y hueso, le debe parte de su encanto iconográfico a Peter Souza. Sin Peter Souza la estrategia de comunicación Barak Obama no sería lo mismo, la creatividad y calidad de sus imágenes son evidentes. Souza es profesor de la escuela de comunicación visual de la Universidad de Ohio; trabajó en el equipo de fotógrafos de la Casa Blanca durante el gobierno de Ronald Regan; fue fotógrafo oficial durante el sepelio del ex presidente y ha prestado sus servicios a National Geographic y al Chicago Tribune. Comenzó a fotografiar al antes senador por el estado de Illinois desde su campaña y hoy es el fotógrafo oficial del presidente de los Estados Unidos y el director de la oficina de fotografía de la Casa Blanca. Souza utiliza cámaras Leika digital M8 y M8.2 La historia de los fotógrafos de la Casa Blanca no es larga ya que es con John F. Kennedy ("el presidente que ganó la elección en la televisión") que se designa por primera vez a un fotógrafo oficial para cubrir las actividades del presidente de Estados Unidos de manera cotidiana. Kennedy designó al General Ted Clifton que junto con el oficial Cecil Stoughton y su hasselblad hicieron historia con las famosas fotos de Kennedy en su oficina o con su familia. Cecil Stoughton tomó la famosa fotografía de vicepresidente Lyndon B. Jonhson tomando el juramento como presidente de los Estados Unidos en el Air Force One momentos después del asesinato de Kennedy.Sitio Oficial de Pete Souza Flickr Casa Blanca (Fotos de la visita de Obama a México) Cámara Leica de Pete Souza Fotos de Ronald Reagan


El ensayo fotográfico

El ensayo fotográfico es uno de los pilares del fotoperiodismo y está íntimamente ligado con el medio impreso, en particular con las revistas. Una vez que empieces a pensar en reportajes, historias y proyectos, has de comenzar a agrupar fotografías y considerar su relación y su estructura narrativa. Esto es en esencia, el contenido del fotoperiodismo.

Durante gran paarte del siglo pasado, en concreto después de la invención de la cámara de 35mm por la década de 1920, las revistas de todo el mundo descubrieron nuevas audiencias con hambre de noticias internacionales. Los acontecimientos de actualidad se daban a conocer a través del ensayo fotográfico. Con un mundo en guerra, publicaciones como la revista life en E.U. y Picture Post en el Reino Unido comenzaron a publicar extensos reportajes creados por los nuevos fotoperiodistas.

Creación de un ensayo fotográfico
Cuando se reúne una serie de fotografías en una "historia", el resultado adquiere mayor reelevancia que la suma de sus partes. Aunque deberíamos de continuar trabajando para crear buenas imágenes individuales, es importante que esas imágenes se complementen entre sí y creen colectivamente una sensación de secuencia narrativa en el producto final.
Las fotografias tienen que contar la historia en términos visuales , lo que significa que hemos de entender el contenido de lo que narra, cuales son los elementos principales, que hace que esa historia resulte interesante para el público y también qué trata de contar.

Situar la escena
Si por ejemplo trabajamos en una historia sobre la tripulación de un pequeño barco de pesca, nos gustaría captar la sensación que se experimenta a lo largo de todo un día de trabajo, primero mostrando el barco amarrado a un puerto para transmitir la sensación de lugar, luego el trabajo preparatorio (acopio de provisiones, revisión de los utensilios) y tambén momentos humanos, por ejemplo cuando los miembros de la tripulación se encuentran de nuevo con sus familiares después de largo tiempo que han pasado en el mar.

Presentación de los protagonistas
También tendremos que identificar a los miembros de la tripulación, desde el capitán hasta el marinero más nuevo. Para profundizar en sus vidas deberíamos echar un vistazo a donde duermen y mostrar fotos de familia clavadas en los paneles de madera de las literas y otros recuerdos del hogar, que transmitirán al espectador el impacto emocional que representa cada viaje, deberíamos de observar el proceso de convivencia, las amistades, las comidas en grupo y el aburrimiento durante el trayecto hasta la zona de pesca.

Mostrar la acción
El punto culminante de la acción será la pesca en sí misma ( el hombre en la naturaleza consiguiendo la comida ), cuando todos los hombres estén en la cubierta recogiendo las redes, clasificando la pesca y, con suerte, llenando la bodega con suficientes peces para ganarse la vida. Es un momento de gran desgaste físico, tensión y lucha contra los elementos, pues la captura suele marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso.

La resolución
Con la captura a bordo el clima emocional cambia de tensión a euforia por la alegria de llegar a casa, ver a la familia e ir a la cantina. Podemos tomar algunas fotografías de los miembros de la tripulación durmiendo después de su duro trabajo, la primera vista de tierra otro periodo de actividad cuando la pesca se descarga y el dinero cambia de manos, el regreso de los pescadores recibidos por amigos y familiares , y por último acabar con el capitán, la bolsa sobre el hombro caminando hacia el puerto bajo la puesta de sol. Principio, medio y final: una secuencia narrativa de lo más simple.

links:
http://www.burnmagazine.org/
http://www.boston.com/bigpicture/
http://www.magnumphotos.com/
http://www.worldpressphoto.org/index.php?option=com_photogallery&task=blogsection&id=21&Itemid=

lunes, 15 de noviembre de 2010

El punto de vista (elemento compositivo fotográfico)




Un motivo puede encuadrarse desde diversos ángulos, acercándose o alejándose de éstos, desde arriba o desde abajo, las proporciones y el fondo modifican la composición.

Buscar un buen ángulo para la toma fotográfica, consiste en acechar a nuestra presa gráfica, y estar alerta de que cualquier pequeño desplazamiento de poca distancia, puede generar composiciones diferentes que serán más o menos afortunadas. En consecuencia, nos moveremos en torno a ella acercándonos y alejándonos si es posible, hasta conseguir un punto de vista adecuado y obtener en la mayor medida posible las siguientes cuatro características:

El
sujeto principal de la escena debe mostrar hacia la cámara el lado que nos interesa tomar, el cual puede ser según la intención del fotógrafo, cualquiera de los muchos frentes que el tenga.

Debemos buscar el
ángulo de incidencia de la luz más pertinente para el concepto que deseamos comunicar, siendo con alguna frecuencia la iluminación más apreciada, la semi-lateral, pero pudiendo ser también cualquier otra.

Los planos anteriores al motivo que queremos destacar, deben de estar limpios de cualquier otro elemento sobrante que interfieran en su visualización, u ocupados por cuerpos que más bien suplementen o resalten a este.

Y finalmente, los planos más lejanos del encuadre, deben de ser concordantes, o por lo menos, neutros, con relación a la idea que queremos expresar.

Ahora bien, al margen de lo dicho y sin entrar en contradicción con ello, los ángulos de toma se dividen en cuatro tipos, según el nivel de altura con respecto al motivo desde el cual se realicen, teniendo cada uno de estos, su connotación particular que debe ser conocida por el fotógrafo, para su utilización consciente.

Toma a nivel y en picado

Toma a Nivel

Es cuando la fotografía se realiza desde el mismo nivel del objeto tomado, ni por encima ni por debajo de él.

Sirve para mostrar o describir algo de manera "natural" u "objetiva".

Toma en Picado

Es cuando la imagen se toma desde una posición más alta que el objeto fotografiado, de arriba hacia abajo.

Debido a la perspectiva que se produce el motivo, se ve disminuido en tamaño cuando se utilice sobre personas puede connotar en algunos casos poca importancia, debilidad o humillación.

Toma en Contrapicado

Es cuando la fotografía se realiza desde un lugar más bajo que el motivo tomado, quedando este más alto que la cámara.

Debido a la perspectiva que se genera, el objeto se aprecia engrandecido visualmente, puede en algunos casos connotar enaltecimiento, importancia o poder.

Toma en Cenital

Es cuando la imagen se toma en un ángulo totalmente de arriba hacia abajo, en posición perpendicular con respecto al suelo, es decir, lo más extremo posible de una toma en picado.

Produce una gráfica sin perspectiva, que puede ser muy descriptiva si se aplica a objetos pequeños, e inusual e interesante si se usa con elementos grandes.

Composición por líneas (elemento compositivo fotográfico)


Las líneas dominantes deben centrar la atención, no desviarla. Se puede hallar una línea casi en cualquier cosa, como en un camino o en una sombra.
Una de las normas más populares de la composición se basa en la repetición de las líneas y objetos, especialmente cuando el tema es una estructura.

Las líneas pueden ser, horizontales, verticales, curvas u oblicuas.

Las líneas horizontales, suelen expresar armonía y profundidad, paz y tranquiliadad, mientras que las verticales limitan la profundidad y actúan como barreras entre la fotografía y la vista, es dedir subrayan la grandiosidad del motivo.
Las líneas curvas y amplias dan una sensación de belleza y gracia, aportando movimiento a la composición. La vista recorre la línea de manera pausada y natural. Producen una sensación de paz y tranquilidad.

Las curvas en
S, son otra forma de composición bella y armónica, y también una de las más comunes. La vista sigue suavemente la curva hasta alcanzar el principal centro de interés, centro que debemos asegurarnos que exista.

El Papel de las Líneas En Tus Composiciones.

lc1Empieza a identificar las líneas en tus fotografías como guías para el que mira la fotografía, como caminos que cuando apreciamos una foto tendemos a recorrer, como si de una dirección obligatoria se tratase.

Nuestros ojos son así de "dóciles" y cuando observan una línea en la fotografía tienden a seguirla de principio a fin.

Así que todo aquel que quiera mejorar sus fotos debe ser consciente de que las líneas conducen al que mira la fotografía. De modo que habrá que situar al final de las líneas aquellos objetos sobre los que se desea llamar la atención, ¿no crees?

Observa la imagen de la derecha, ¿aprecias cómo te guía la fotografía hacia el final del túnel? No hay forma de resisitirse. Estás "obligado" a seguir las líneas hasta su punto de confluencia, ¿verdad?

Por otro lado, en ocasiones las líneas son el verdadero motivo y, como veremos a continuación, debemos saber interpretar, en función de su disposición, el significado que tienen las líneas en nuestras fotografías.

Árboles en líneaUna última cosa, recuerda que cuando hablo de líneas no me estoy refiriendo de forma exclusiva a objetos longitudinales que presenten claramente líneas definidas en nuestras composiciones. La sensación de linealidad también se puede conseguir con una secuencia de elementos debidamente alineados, ¿de acuerdo?

¿Ves como en la imagen de la derecha se ha conseguido "crear una línea" gracias a la disposición que presentan los árboles del campo? Así que no lo olvides: el concepto de línea es más amplio que un simple objeto con esa forma.

El Significado de las Líneas: Horizontales, Verticales, Diagonales y Convergentes

Pues sí, como has leído en el apartado anterior, las líneas tienen un significado y proporcionan sensaciones distintas dependiendo de la orientación de las mismas dentro de la fotografía.

Si te parece vamos a dedicar un apartado a hablar de cada uno de los tipos de líneas que podrás incluir en tus composiciones.

Líneas Horizontales: Estabilidad y Calma

pl2Estas líneas ofrecen al que las observa una sensación de tranquilidad, calma, paz, sosiego... Piensa en las líneas horizontales más habituales: el horizonte, el mar, un río, un puente...

¿No producen en ti una sensación de estabilidad, derelajación, de espera, o de serenidad?

A la hora de ubicar estas líneas en tus composiciones es importante que recuerdes las recomendaciones de la regla de los tercios, situándolas en las líneas fuertes de la fotografía y no en el centro, ¿de acuerdo?

Y si quieres romper la monotonía de las líneas, ubica algún elemento cerca de estas líneas sin olvidar colocarlos en los puntos fuertes de la regla de los tercios. En la imagen de la derecha puedes ver como la caseta del socorrista está colocada precisamente en uno de esos puntos.

coloresA la hora de presentar estas líneas en tus fotografías, recuerda que un encuadre vertical generará más tensión en la fotografía, mientras que uno horizontal ampliará, si cabe, la sensación de quietud.

Una última recomendacion: si la línea principal es el horizonte, no olvides la regla de horizonte. Tanto en la primera foto de este apartado, como en esta segunda, puedes observar como se ha respetado esta regla y ello ha dado un buen resultado a las fotografías, ¿no te parece?

Líneas Verticales: Fuerza y Potencia

Líneas VerticalesImagina fotografías de árboles, torres, edificios en general, rascacielos, monumentos de acentuada verticalidad, etc. Todos estos elementos tienen la propiedad de transmitir al que los ve una sensación de fuerza, de poder, dedesafío de la ley de la gravedad, ¿no te parece?

Una sensación que puede acentuarse, si cabe, con un encuadre vertical, ya que con este tipo de encuadres, como hemos repetido en varias ocasiones, se confiere a nuestras imágenes mayor tensión y "peso".

En cuanto a la hora de colocar estas líneas en tu imagen, no olvides la omnipresente regla de los tercios y procura que el objeto ocupe una de las dos líneas fuertes verticales de la fotografía y no el centro, como intuitivamente tendemos a buscar.

Observa, por ejemplo, la fotografía de la derecha. Como puedes ver, la torre ocupa la línea fuerte vertical izquierda. Si probases a situar la torre en el centrto de la imagen, te garantizo que el resultado sería mucho peor.

Líneas Diagonales

Líneas DiagonalesEl papel de las líneas diagonales es más secundario que el de horizontales y verticales. Las líneas diagonales suelen emplearse casi exclusivamente para guiar la vista del que observa la fotografía hacia el verdadero centro de interés de la imagen.

No obstante, transmiten sensaciones de mayor profundidad en nuestras fotos, permiten conseguirla "3ª Dimensión" en muchas de ellas y, sobre todo, un mayor dinamismo y acción.

A la hora de mostrar diagonales en nuestras fotografías suele funcionar especialmente bien elllevar la diagonal desde la esquina inferior izquierda de la foto hasta el tercio superior del lado derecho, como en la segunda foto. Aunque tampoco queda mal si se lleva al tercio inferior, como en la primera.

Al parecer hay estudios que dicen que ésa es la dirección con la que tendemos a analizar las fotografías, de ahí la importancia de mostrar una diagonal que recorra ese espacio y guíe de forma natural al que ve la foto.

Líneas Diagonales 2Piensa en vías de tren, carreteras, cauces de río, etc. Son líneas fabulosas para guiar la mirada del que ve la fotografía y llevarle hacia el objeto sobre el que quieres llamar su atención.

En el caso de la primera foto, el objeto de interés (el barco) está al final de la línea (recorrida de izquierda a derecha), mientras que en el de la segunda ("los paseantes"), el objeto de interés está al principio de la línea. En este caso, tú decides donde situarlo, eso sí, no olvides colocarlo en un punto fuerte de la imagen.

Por último, hay veces que giramos la cámara buscando convertir en diagonales aquellas líneas que en la imagen son horizontales o verticales. Sobre todo solemos hacerlo con edificios, con la escusa de que no caben con un encuadre "normal".

En mi opinión eso no suele funcionar muy bien, aunque he de reconocer que he visto fotos bastante curiosas aplicando esa técnica. En cualquier caso, tú decides lo que haces con tu cámara, quizás a ti sí te gusta como quedan esas fotografías.

Líneas Convergentes: Acentuando la Fuerza de las Diagonales

lc3En ocasiones se suele buscar que las líneas diagonales que se introducen en nuestra imagen, en caso de haber varias, converjan y se incremente, de ese modo, el poder de dirigir la mirada del que observa la fotografía.

En ese artículo se te invita a experimentar con la posición desde la que fotografías las líneas, emplear lentes de focal corta para acentuar más, si cabe, la convergencia de las líneas y utilizar estas líneas como guía para el verdadero centro de interés de la fotografía, que deberá situarse en el punto de convergencia.